Paso a paso

Antes de empezar la propia intervención en el patio escolar, necesitaréis que una persona sea la responsable de la producción del proyecto que os ayude en la compra de materiales, que conozca las ferreterías y lugares donde se pueden comprar las cosas; un espacio de almacenamiento de materiales, herramientas, etc. en el lugar donde vamos a trabajar, que sea seguro; acceso a electricidad en el lugar de trabajo; y un vehículo para transportar los materiales.

1. Crear comunidad

Este es un proyecto que requerirá interés y participación por parte de muchas personas distintas del colegio. Por ello, es muy importante que empecéis compartiendo vuestro deseo de transformación con todos los estamentos del centro: alumnos, padres y madres, personal de servicios, profesores, etc.

Será imposible hacer la intervención con una comunidad pequeña, por una cuestión de energía y escala y porque la intervención no será apropiada por parte de la comunidad del colegio, lo que la hará inútil.

No todo el mundo tiene que estar contento con la transformación, pero es importante contar con todos y todas, ya que el patio es entendido como una parte importante del colegio, de propiedad muy compartida. No pasa lo mismo con las aulas, los pasillos o los despachos, donde se entiende que hay una comunidad que controla cada una de ellas. El patio es entendido como propiedad de todos.

A lo largo de los procesos de modificación espacial, las personas implicadas tejen relaciones intensas cuando trabajan con sus manos, lo que hacen que esa comunidad se fortalezca, y por otro lado, vaya creciendo, ya que tiene que trabajar con agentes muy diversos que les garanticen viabilidad de las actividades que lleven a cabo: seguridad, mantenimiento, limpieza, etc. Lo mejor es no obligar a nadie a participar en el proyecto, ni dejar de invitar a nadie a participar en él.

Columpios de madera

2. Conocer nuestro patio

Con los retrocesos que han sufrido los patios de colegio en los últimos años, podemos pensar que se tratan de espacios semivacíos, baldíos o inútiles. Lo cierto es que todos son utilizados por los niños y niñas con una gran capacidad creativa e imaginativa. Seguramente, cualquier patio tiene una serie de estrategias espaciales base que seguirán funcionando aunque estén en mal estado: por dónde se entra a las aulas, dónde se sienta la mayoría de gente a jugar o charlar, dónde se come el bocadillo, dónde hay sombras, dónde da más sol o más frío, por dónde circula el viento, etc. Conocer estas cosas es muy útil para intervenir en el patio la primera y sucesivas veces.

Dimensiones del espacio

Una manera de apropiarse de cualquier espacio es medirlo con medidas y medios propios, es decir, con vuestro cuerpo, con pasos, con los brazos abiertos, con el tiempo que se tarda en recorrer... Podéis poner medidas propias que tengáis en el colegio, como esterillas de yoga o acampada, aros de hula-hoop, áreas de canchas de voleibol, de fútbol sala, etc. Una vez lo hayáis medido con vuestras propias medidas, habrá que medirlo con una cinta métrica. De esa manera, podréis comprobar las distorsiones entre las medidas y los datos, y por supuesto tendréis nuevos datos fehacientes que os servirán para calcular necesidades reales de materiales.

Usos del patio

Preguntad a los distintos agentes implicados qué elementos echan en falta, qué les sobra y qué pueden imaginar para mejorar su patio. Podéis hacer una pequeña encuesta que, quien quiera, puede depositar al terminarla en un buzón.

También podéis pedir a los más pequeños que dibujen sobre aquellos cambios que les gustaría que se hicieran. Y, si es posible, sería interesante hacer alguna reunión con el resto del personal del colegio para que os cuenten cómo usan el patio.

Programa de intervención

A partir de toda esa información que recopiléis, podréis desarrollar un listado con aquellas cuestiones más urgentes de resolver y con aquellos deseos que la comunidad del colegio considere más importantes para modificar en vuestro patio.

Bidón aula

3. Materiales y recursos

Para que el proyecto sea viable económicamente e interesante pedagógicamente es imprescindible poder reutilizar materiales que tengáis a mano, es decir, localizar materiales y recursos disponibles en el entorno. Como dicen los maestros de Buenos Aires del colectivo a77:

Construir con lo que se tiene a mano es una filosofía de trabajo que no sólo activa la imaginación, sino que hace posible el cumplimiento de los sueños. No es una defensa del realismo, sino todo lo contrario.

Seguramente, si tuvierais que buscar materiales nuevos para conseguir un proyecto diseñado sin contar con los materiales disponibles, el proceso sería mucho menos interesante.

Materias primas

METALES

Los metales son útiles para hacer las partes resistentes. Sin embargo, trabajar con este material es difícil, porque entre otras cosas hay que saber soldar, y perforar metal tiene su técnica. Pero si contáis con una persona que sepa trabajarlo, una de sus ventajas es que es muy barato y resistente. Por otro lado, hay muchos chatarreros, lo que hace que el metal sea un material requerido por muchas personas, de ahí que sea difícil encontrarlo cedido o regalado.

MADERAS

En general, es difícil conseguir maderas desechadas en España. Podéis usar palés, aunque os recomendamos sólo los del tipo Euro Pallet, que son resistentes. Sin embargo, esta clase de palés no se suelen encontrar gratis y se venden en muchos almacenes de palés entre 3 y 10 euros, dependiendo del tamaño y calidad de los mismos, con lo que tal vez pueda ser más rentable comprar madera nueva.

A la madera nueva le pasa como al pescado: tiene fama de ser más caro, pero se aprovecha mucho de ella, es muy sana y muy versátil.

Se pueden encontrar muebles viejos por la calle habitualmente. Lo mejor es deshacerse (y desechar correctamente) de las partes blandas, y tratar de rescatar las partes duras y estructurales: metales y maderas que son el armazón de muchos muebles. La madera aglomerada tiene poco futuro a la intemperie, así que es mejor desecharla también.

NEUMÁTICOS

Un material muy abundante y disponible en todos los barrios son los neumáticos. En los talleres donde los cambian os podrán facilitar unos cuantos. La legislación dice que los neumáticos deben ser desechados correctamente por parte de los talleres, lo que en la práctica se traduce en que tienen que pagar por cada neumático que entregan al sistema de gestión. Si tú te los llevas, te lo agradecerán económicamente, pero tienes que darles garantías y confianza de que los vas a usar correctamente: unos neumáticos que han cambiado en su taller no pueden ser desechados ilegalmente.

MATERIALES PÉTREOS

En España se construye con mucho hormigón y otros materiales pétreos: baldosas, pies de valla de hormigón, hormigón prefabricado.

No recomendamos usar estos materiales más que como contrapeso.

Jugando dentro de un bidón

Recursos necesarios

ALMACENAMIENTO

Necesitaréis un lugar adecuado para almacenar todos los materiales que vayáis consiguiendo. Tened en cuenta que dejar algunos materiales al aire libre, como muebles, madera, DM, aglomerado, etc. puede degradarlos rápidamente. Seguro que hay algún lugar en el colegio donde agruparlos de forma ordenada. Es buena idea ir acumulándolos, para poder trabajar con ellos cuando se necesiten. Los materiales que nos sobren una vez realizada la intervención deben ser desechados correctamente. En el caso de los neumáticos, devuélveselos al mecánico que os los dio y él se deshará de ellos legal y limpiamente.

HERRAMIENTAS

Es fundamental que haya personas en la comunidad del colegio que presten sus herramientas. Eso hará que se comprometan con el proyecto ya que, al dejarlas en manos de otras personas, estarán interesadas en el desarrollo de la intervención. No hay que pensar que al prestar las herramientas se sentirán eximidos de participar, sino todo lo contrario.

DINERO

Por otro lado, necesitaréis algunos recursos económicos para comprar los materiales nuevos que haga falta: básicamente, tornillos y pintura. Como podéis ver más adelante en el presupuesto, hace falta muy poco dinero.

Lo mejor para conseguirlo es hacer una fiesta en la que se presente lo que se quiere hacer (con imágenes o dibujos) y hacer alguna colecta entre todas las personas que asistan para recaudar lo que necesitemos.

4. Diseñar de forma colectiva

Es importante que la intervención en el patio no sea entendida como una imposición de unos pocos al resto, por lo que es importante hacer un diseño de forma colectiva. Para ello, deberéis convocar dos o tres sesiones de trabajo donde se decida entre todos qué vais a hacer y cuándo se puede hacer. Os recomendamos que esas sesiones sean encuentros algo distendidos, donde incluso puede haber algo para comer y beber, y que se entiendan como espacios de encuentro más que de clase.

Es fundamental que haya propuestas específicas. Es decir, plantear un patio que sea más divertido puede resultar frustrante, porque es una idea demasiado amplia y propone pocos caminos realistas de intervención. La clave es pensar que todas las ideas son válidas, y que una construcción no tiene que ser especialmente compleja para ser divertida: a los niños y niñas les encanta jugar con elementos abstractos tanto como con elementos cotidianos que ya conocen.

En ese sentido, para empezar podéis elegir alguna de las propuestas que hacemos más adelante y pensar cuántas unidades podríais fabricar, o cómo podéis modificar esos esquemas básicos que proponemos para adaptarlos a vuestro colegio.

Bidones

5. Construir juntos

Debéis realizar la intervención en el patio al ritmo que podáis: tenéis que poder disfrutar el tiempo de la obra, para poder escuchar lo que os irá contando su propio proceso. Podéis organizar tres o cuatro sesiones, ya que nadie suele tener tiempo para más.

Se pueden hacer una serie de sesiones ordinarias varias semanas seguidas y terminar con una extraordinaria donde pueda participar mucha gente (como una sesión de pintura). Podéis elegir una semana de primavera, donde el clima os vaya a permitir trabajar en la calle cómodamente. Siguiendo estos manuales, podréis construir algunos objetos sencillos que pueden ser buenos detonadores de una modificación más amplia y continuada del patio, o una forma de intervenir que se vaya repitiendo a lo largo de los años. Esto os permitirá controlar vuestro patio y poder ir adaptándolo a las necesidades de cada curso.

Intervención con PINTURA

PINTAR EL SUELO

Uno de los elementos más sencillos e icónicos de un patio de colegio son las rayas en el suelo. Originalmente sirven para marcar los diversos deportes que se pueden practicar, casi siempre todos a la vez.

Comprando pintura para suelo (que se vende con ese nombre) podemos inventar juegos, adaptarlos a nuestros tamaños, o marcar cualquier otra cosa que queramos: juegos propios del colegio, campos de chapas, circuitos, rayuelas, twister, etc.

Pintando mini-canchas

PINTAR LAS PAREDES

Los murales son una manera muy eficiente de modificar un patio. La tradición muralista parece que reclama un mural figurativo hecho por una gran artista que glose las bondades del colegio.

Nosotros promulgamos intervenciones geométricas que nos permitan pintar a todos a la vez. Podemos tomar cualquier elemento del patio que queramos modificar, aplicarle un patrón geométrico y hacer que cada cual pinte una parte.

Paredes pintadas

Intervención con JARDÍN VERTICAL

Un jardín vertical es una manera de tener plantas al alcance de la mano. Cuidar de plantas (y más aún de esta manera en la que cada planta tiene un encargado) es una manera muy bonita de aprender a cuidar.

Los jardines verticales se adaptan a casi cualquier superficie horizontal, ya sea muro o valla. Son relativamente frágiles, pero pueden llegar a ser muy bonitos.

La cantidad de materiales necesarios (botellas, tornillos, etc.) dependerá del tamaño del jardín que queráis hacer. Podéis utilizar toda la pared o sólo una parte donde queráis montarlo.

La pared puede estar orientada hacia el sol de la mañana, aunque no es recomendable que le dé el sol todo el día, y si está a la sombra, aseguraos de utilizar plantas que no necesiten sol.

Distribuid las botellas de manera que vayan a quedar bonitas y, antes de nada, marcad los lugares donde van a ir los agujeros y los alambres.

Jardín vertical

Para construir un jardín vertical se necesitan:

  • botellas (PET),
  • cutter o tijera,
  • taladro,
  • tacos, tornillos y pernos,
  • arandelas,
  • alambre,
  • martillo y destornillador,
  • cinta métrica.

1) Preparar las botellas

  1. Retira las etiquetas de las botellas y, con las tijeras o el cutter, inicia la apertura del lugar donde pondrás la tierra y la plantita. Importante: la botella tiene que estar tapada para que no se vaya la tierra.
  2. Haz un corte que no sea ni demasiado grande ni demasiado pequeño, como ves en la foto. Por encima de ese tamaño, la botella empieza a perder resistencia.
  3. Lava las botellas para quitarles los restos que puedan haber quedado después de realizar la apertura.
  4. Con un taladro eléctrico o manual, haz 4 agujeros enfrentados (2 en cada extremo en cada lado), por donde pasaremos los alambres. Por los agujeros de abajo también se irá el agua para que no se estanque.
  5. Haz también unos agujeros en el lado contrario de la abertura para que el agua no se quede estancada y se pudran las raíces.

Jardín vertical

2) Instalar el jardín vertical

  1. Mide y corta el alambre de acuerdo a la altura que quieres que tenga el jardín vertical. Mete un tornillo en una arandela y rodea ambas cosas (2 o 3 vueltas) con el alambre. Hazlo de nuevo, para tener dos tornillos.
  2. Haz los agujeros en el muro.
  3. Mete los dos primeros tacos en la pared y ajusta los tornillos que ya has preparado.
  4. Atraviesa los dos agujeros que has hecho en la botella con los dos alambres.
  5. Mete una arandela en el alambre y, en el lugar donde tiene que quedar la botella, dale una vuelta a la arandela con el alambre.
  6. Haz lo mismo en el otro extremo de la botella.
  7. Así las botellas se quedarán en el lugar que hayas decidido.
  8. Ve alternando la posición de las botellas en los alambres. Por ejemplo: la primera botella quedará fija en los alambres 1 y 2, la segunda botella en los alambres 2 y 3, la tercera botella, de nuevo, en los alambres 1 y 2, y así sucesivamente.
  9. Cuando todas estén instaladas, llénalas de tierra, planta un plantón en cada una de ellas, aprieta bien la tierra y riégalas.

Jardín vertical

¡A cuidar y a disfrutar de vuestro jardín vertical!

En lugar de agujeros y tornillos, puedes encontrar cualquier otra manera de fijar los alambres al soporte vertical. No es recomendable fijar directamente las botellas, porque habría que soportar cada botella con una fijación muy resistente. Haciéndolas colgar de los alambres, sólo tenemos dos agujeros por columna de botellas.

Intervención con NEUMÁTICOS

Hay neumáticos de varios diámetros, desde los de moto hasta los de tractor. Los más comunes son los de coche, claro. Y son los más útiles. Si aparece un neumático de camión, puede dar lugar a nuevos juegos basados en ese neumático grande. Para trabajar con neumáticos, está bien tener en cuenta los códigos que llevan escritos: eso nos permite identificar diámetros y grosores iguales o distintos, para elegir en función de lo que necesitemos.

Los neumáticos más grandes pueden servir de base sólida y resistente para muchos juegos. Cuando utilicéis neumáticos gigantes, tened en cuenta que lo más complicado es ponerlos de pie. Una vez los tengáis apoyados sobre la banda de rodadura, es importante no dejarlos caer: trabajad con ellos apoyados en una pared y moverlos rodando. Para levantarlos puede que necesitéis muchos brazos. Por su parte, los neumáticos de moto sirven sólo como elementos blandos (unas bridas de caballo, unos cuernos de animal, un manillar de moto,...) ya que no son suficientemente resistentes.

Un neumático está formado básicamente por dos elementos: los aros y las bandas de rodadura. Es un objeto compuesto por muchos materiales, sobre todo caucho y metal. Por la estructura de metal en rejilla que tiene, sólo se puede trabajar con herramientas manuales (las radiales y otras sierras automáticas se ven impotentes, mientras que con un corte certero de cuchilla con gancho, se abre fácilmente ante nosotros).

Elefantes con neumáticos

Los neumáticos se pueden cortar siguiendo el aro, entre el aro y la banda de rodadura, con una cuchilla de gancho. La banda de rodadura se puede cortar con un buen cuchillo de sierra o un serrucho de metal. Los neumáticos tienen el problema de que acumulan agua. Para que eso no suceda, deben ser perforados. Para ello, sólo podemos usar una broca para metal bien gorda, del nº 10. Debemos perforar rápidamente, usando una mascarilla para no inhalar el caucho que se va quemando por la acción del taladro.

Para fijar los neumáticos al suelo lo mejor es enterrarlos: hacer un buen agujero y poner bajo tierra un tercio de su circunferencia. Eso hará que se pongan mucho más duros y resistan más niños encima. Por otro lado, se puede hacer una pequeña cimentación enterrando un neumático entero (tumbado) y metiéndole unos tornillos a los que fijaremos los demás neumáticos. Si tenemos un neumático más grande, podemos enterrarla la mitad de su profundidad, llenarlo bien de tierra y usarlo para atornillar a él los neumáticos que queramos.

Es fundamental cómo pintemos los neumáticos para que sean una u otra cosa, si queremos que evoquen algo figurativo. Para hacer motos, por ejemplo, quedan muy bien los diseños geométricos parecidos a los que tienen las motos reales. Para hacer animales, una buenas rayas o manchas siempre visten mucho. Pero debéis tener en cuenta que los neumáticos se pintan mal. Ninguna pintura es perfecta, aunque el esmalte sintético es bastante duradero. Una pintura acrílica al agua es más sencilla para pintar con niños.

Motos hechas con neumáticos

1) Juegos con neumáticos

La moto con neumáticos es un clásico que nos permite aprender todo lo necesario para luego soñar nuestras propias formas y juegos. Variaciones a este modelo hay infinitas y es un favorito entre los peques, pero con ese mismo esquema de un cuerpo y dos ruedas se pueden hacer muchas más criaturas y formas: desde un rinoceronte hasta un elefante.

Todos aquellos animales que tienen cuatro patas pueden responder al mismo esquema, rematando el cuerpo de neumáticos con una cabeza o cuernos de cualquier tipo, y pintándolos de maneras diversas.

Utilizando lo aprendido con las motos (cómo unir varios neumáticos, cómo unirlos a la base, cómo contrapesarlos enterrándolos, etc.) se pueden hacer infinitas construcciones a partir de neumáticos.

Probad siempre cualquier estructura que hayáis construido antes de darla por terminada, porque los niños y niñas pueden destruir cosas que parecían muy sólidas.

Dodecaedro de neumáticos GUÍA EN PDF.

Dodecaedro de neumáticos

Torre de neumáticos GUÍA EN PDF.

Torre de neumáticos

Intervención con OBJETOS RECONVERTIDOS

Una manera muy sencilla y muy bonita de intervenir en el patio es mediante la inserción de algún material grande que modifiquemos para jugar con él. Para ello es necesario encontrar materiales grandes desechados, que tal vez sólo pueden donar los almacenes municipales o de grandes empresas locales o amigas.

Hay tuberías tan grandes que por ellas caben los niños y niñas. Con esa estructura se pueden hacer juegos de túneles o toboganes que son favoritos para los peques de cierta edad.

Los bidones de agua y otros líquidos (no tóxicos) donde caben peques y, mucho más, aquellos donde caben adultos, son lugares que dan mucho juego. Estas estructuras son muy queridas como lugares para estar por parte de casi cualquier edad de los alumnos de un colegio: a los pequeños les gusta porque está a su tamaño y a los más mayores porque tienen un espacio recogido propio.

Tubogán

6. Desechar correctamente

Como ya hemos dicho, es importante que gestiones el material que sobra después de una intervención. Es mejor acopiar los materiales que vayáis encontrando en vuestro entorno, porque puedes estar seguro de que los vas a desechar correctamente al finalizar:

  • los neumáticos puedes llevarlos al taller que te los dio (siempre que no vuelvas con más de los que te dio en principio)
  • los materiales blandos puedes llevarlo a un punto limpio o similar
  • los materiales duros tienes que desecharlos utilizando un contenedor de escombros o un saco de escombros: las empresas que los gestionan desechan correctamente los residuos.

Puede que el colegio cuente con un contenedor anual para desechar el resto de materiales que sobran cada año: mobiliario roto y otros enseres. Si es el caso, aprovechadlo para este propósito.

Antes y después

7. Evaluar lo conseguido

Haced el mantenimiento de las piezas y, si queréis, ¡volved a empezar! Es importante mantener los materiales en buen estado. Para tratar la madera, hay que lijarla, darle tapaporos y barniz. Se puede volver a tratar cada año para que esté perfecta, y cada dos años para que no se eche a perder. Si un neumático termina fofo o en mal estado, lo mejor es reemplazarlo. Eventualmente, podéis tener ganas de empezar de nuevo el año que viene, y hacer una modificación anual o trimestralmente.

Una vez tengáis la comunidad y la forma de trabajo funcionando, podéis embarcaros en proyectos específicamente diseñados para vuestro patio. Muchas veces, esos procesos arrancan porque aparece un buen recurso para reutilizar. A partir de ese recurso, surge un proyecto chulo para desarrollar. Es difícil hacer el proceso inverso: embarcarse en un proyecto que tenga como objetivo reutilizar ese material tan preciado. Las posibilidades son infinitas, especialmente si aparece un buen material.

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