Tras comenzar asesorando a agricultores sobre la gestión de sus cultivos, Virginia Valenzuela descubrió que muchas prácticas agrícolas no se realizaban de manera sostenible, lo que la llevó, junto a su hermana, a emprender un proyecto propio enfocado en transformar esa realidad. Apostaron por el cultivo de la pitaya, una fruta capaz de desarrollarse incluso en contextos de sequía y escasez de agua, como alternativa responsable. Desde el inicio, priorizaron el autoabastecimiento mediante energía solar y el uso de insumos respetuosos con el medioambiente, construyendo así un modelo agrícola comprometido con la sostenibilidad y el cuidado del entorno. Dura: 7’.


