Luz y taquígrafos

Luz y taquígrafos. Captura

Los taquígrafos escriben para nosotros la historia de España a una velocidad cinco veces más rápida de lo que se considera normal, entre 160 y 200 palabas por minuto. Tienen una gran capacidad de concentración, grandes habilidades lingüísticas y no se les escapa un gesto, un murmullo o un silencio. Aunque ya no hay en España academias donde aprender una profesión que hace visible lo invisible, Gloria, Javier o Ana siguen siendo maestros de taquígrafos y estenotipistas. Estos oficios, casi en peligro de extinción continúan aportando claridad e imparcialidad y dotando de significado la frase: Luz y taquígrafos. Ana Rivero, por ejemplo, ha trabajado durante 50 años en el Congreso de los Diputados anotando cada palabra, cada gesto y cada pelea, para elaborar el registro puro, sin añadidos, del día a día de nuestra democracia. Dura: 9’57”.